Las civetas de palma asiáticas son principalmente solitarias y nocturnas, y pasan el día descansando en huecos de árboles, vegetación densa u otros lugares protegidos. Son excelentes trepadoras y utilizan marcas olfativas producidas por glándulas especializadas para comunicarse y delimitar territorios, mientras que por la noche buscan frutas, insectos, pequeños animales y materia vegetal para alimentarse.