El zorro rojo está clasificado como de Preocupación Menor y actualmente se considera que su población mundial es estable. Su capacidad de adaptación le permite prosperar en bosques, pastizales, tierras agrícolas y ciudades, aunque algunas poblaciones regionales se enfrentan a la caza, las enfermedades, los cambios de hábitat y los programas de control en lugares donde la especie se considera invasora.